Camino al retroceso sobre ruedas
En principio, sabemos que el pueblo dominicano ha pasado por situaciones penosas y devastadoras en las cuales se puede mencionar; invasión haitiana, sin embargo, hemos podido solucionar estos percances. Nuestro país ha visto como grandes potencias han entrado en conflicto debido a que esos grandes jefes solo quieren un beneficio económico para su propio desarrollo. Aunque se ha observado como bandos políticos de nuestra nación han luchado para obtener lo más buscado por todos, el poder. Cada gobierno dice que el país camina hacia el desarrollo, en cambio, no ven que el país avanza hacia la mediocridad, todos esos factores nos conducen directo a un camino al retroceso sobre ruedas.
República Dominicana es un país muy poblado que consta de muchas riquezas en cuanto a paisajes se refiere y de igual forma de mucha pobreza. Muchos habitantes viven situaciones precarias, tanto en aspectos económicos como de salud, en la mayoría de ocasiones debido a que todavía en el país no existen suficientes programas de salud implantados por el gobierno que trabajen contra esto, sin mencionar el alto grado de analfabetismo existente. De forma que, esto nos dice o nos da la prueba del pésimo desenvolvimiento que tienen nuestros mandatarios a la hora de echar el país para adelante, hacia el progreso. De manera que, mientras sigan existiendo ciudadanos mediocres dispuestos a votar por cualquiera a cambio de una miseria, seguirán existiendo los malos gobiernos que nos guiaran hacia atrás o como dice una popular canción, nuestra guagua ira en reversa.
Un país sin gobernantes es como un niño sin su madre, claro, destacando que esta sea una buena madre que atienda a su hijo que vele por que este se encuentre bien en todo momento mientras lo tenga con él. Eso mismo pasa con el gobierno, si fueran buenos y velaran por nosotros para que no fracasemos, el país no estaría por el suelo. Nuestros mandatarios solo piensan en un yo, yo y mas yo, es decir, en su bienestar propio, actuando a su conveniencia. Lo peor de todo es que nosotros los ciudadanos se los permitimos votando a su favor a cambio de cheles, sin importarnos lo que vendrá después.
¿Cómo sería nuestro país si existiera un gobierno justo, sin trampa ni favoritismos y con una mano siempre dispuesta a ayudar al pueblo? Para los ojos de mucho o todos sería maravilloso, un país en el cual nuestros jefes no nos compraran con chiripas y en el que la población no cayera en eso y se respetara. Muchos dirían que es el país perfecto, un país triunfador guiado correctamente, hasta cierto punto, esto será estupendo pero lamentablemente no vivimos en un mundo de fantasía, vivimos en la realidad y esa no es la nuestra. Debemos aprender a no ser tan fantasiosos y no caer en falsas promesas sino buscar soluciones o candidatos que si den la talla.
Para finalizar, es preciso recordar lo importantes que son los ciudadanos de un país a la hora de tomar decisiones ya que estos son en conjunto el pueblo, los mismos que elijen al gobierno para que nos guíen hacia el progreso. A la hora del voto debemos de tomar conciencia y no dejarnos llevar por aquellos sueños vendidos, incluyendo las falsas promesas. Si cada uno de nosotros colaboráramos para un gobierno mejor, buscando al candidato preparado para que nos eche pa´lante. Nuestro país puede ser hermoso, sin tanta precariedad y con un gobierno mejor, si nosotros así lo queremos, dejemos la ignorancia y la mediocridad para así no seguir directo a un camino al retroceso sobre ruedas.