Ya con la terea asignada, el sirviente Gonsuké está listo para realizarla. Este mira el pino, traga en seco, se llena de valor y empieza a subirlo con esmero, cada vez más alto, a mitad del camino oye la voz de su madre que le dice: hijo mio no subas que te vas a joder. Gonsuké al momento se asustó pero esto no le impidió seguir escalando,cuando llega escucha la voz de la mujer del doctor que le dice; cuando llegues brinca sobre la punta del pino, Gonsuké entusiasmado hace lo que pide la mujer y en el instante del salto al no tener donde apoyarse, cae sobre su parte trasera, luego escucha una suave y preocupada voz que le llama, Gonsuké, Gonsuké, despierta, te desmayaste al ver la altura del pino, este abre sus ojos y al ver que todo era un sueño, siente un gran alivio y solo suspira: ufff.
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