Luego de de haberme desecho de mis tres amantes, sigo mi vida normal, aunque un poco inquieto al estar trabajando con un pariente de mi última amante (que por error se cayó hacia los donguis hambrientos), Enrrique. Al pasar de los días y al este notar la ausencia de rosa y mi rara pero normal actitud que ultimamente mostraba y él sabiendo de nuestro romance, se dirige hacia mi preguntandome que; donde estaba su hermana, que la buscara y que si por mi culpa le pasa algo me mataría. Sólo quedé disimulando los nervios y contesté, nose Enrrique pero mañana temprano trataré de encontrarla. Tempranito al día siguiente, escapé, asustado y recordando la advertencia del pariente. Llegué a parar a la casa de un viejo amigo argentino de 50 años. Ese mismo día en la tarde, Enrrique se da cuenta de mi ausencia tardía e inmediatamente sacia su sospecha de la muerte de Rosa. Enrrique furioso me busco como un loco con ganas de matarme a mi también. yo como Don juan al fin trate de enamorar a la esposa del argentino y me voto de su casa. Ya sólo en el bosque por desgracia me encuentro con el furioso Enrrique, y empezamos una larga carrera por el oscuro bosque hasta que por fin dió conmigo, estabamos frente a frente, sin escapatoria alguna. Tengo que confesar que sentí una necesidad inmensa de contarle la verdad y sí, lo hice, aunque Enrrique no entendía razones y solo quería matarme. luego se siente un gran silencio, y un feroz gruñido, detrás de mí, Enrrique solo miró como me davoraban tres feroces donguis.
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